
Siguiendo con una de las acciones del Plan de Dinamización “Cullera de Nou” que llevamos entre manos y que ya os presentamos la semana pasada, el Mercat de la Vila de Cullera, creo que es interesante que nos situemos un poco en la época, en el s.XIX, así os vais haciendo a la idea de la estética que os encontraréis en Cullera el puente del 9 d’Octubre:
LA CAMISA
La camisa del hombre, según los investigadores, no llevaba chorrera. Los materiales eran lienzo o lino casero e incluso de botiga. En ocasiones las camisas lujosas llevaban bordados en las zonas del babero, hombros, cuello y puños.
En cuanto al color, las más habituales eran las blancas, aunque también las había con rayas o pequeños motivos geométricos.
EL PANTALÓN
Los más conocidos son los ZARAGÜELLES, saragüells o sarahuells. El origen del nombre es musulmán y significa calzones. Se trataba de una ropa de uso exterior, de lienzo, blanca, ancha y corta. Su uso era propio de las zonas rurales.
EL CALZÓN
Era muy habitual el CALZÓN (o calçó), que solía ser negro, a la altura de la rodilla y ajustado a la pierna. Para ello se anudaba con dos tiras en la parte exterior de cada rodilla, una vez vestido. LA manera más habitual de combinarlo era con camisa blanca, alpargatas o zapatos y camisa también blanca.
EL CHALECO, LA CHAQUETA Y EL PAÑUELO
Sobre este conjunto solía llevarse un CHALECO (o jopetí, jupetí o chupetín).
El tipo de tejido, la confección, la prsencia o no de bordados y la calidad de los botones, dependían del uso que se les iba a dar y de la condición social de quién los llevaba.
También existía la CHAQUETA, aunque a partir del XIX se usa preferentemente la blusa, que se coloca con holgadura, cubriendo desde los hombros hasta por debajo de la cintura.
Para la cabeza, se utilizaba un PAÑUELO. Hay diferentes maneras de colocarlo, dependiendo de las zonas y de la ocasión.
LA CAPA Y LA MANTA
LA CAPA es el elemento de abrigo más importante. Es una prenda larga, hasta casi los pies, suelta, sin mangas, ancha, con amplios vuelos cayendo en canalones verticales. El material solía ser el paño y el color más habitual era el negro o pardo.
LA MANTA en principio se utilizaba como pieza para abrigo a la hora de dormir, para colocarla en el caballo o como alfombra tendida en el suelo para reposar sobre ella, aunque más tarde pasó a ser una pieza de indumentaria propia del labrador valenciano y perduró hasta mediados del siglo XIX.

